De como Miche se convirtio en un gato
Maaarraamiauuu ffuuuuf
Originally posted as a comment by Miche on mishaps using Disqus.
Maaarraamiauuu ffuuuuf
¿Por qué trabajamos en algo que no nos va a dar ningún tipo de aportación material?
¿Por qué dedicamos nuestro tiempo a algo que no es para nosotros mismos?
¿Por qué sufrimos hasta el último momento por algo que no nos da nada más que desgaste?
Porque por ver a la gente disfrutar, merece la pena el trabajar, la dedicación y el sufrimiento, de manera de que algo que no nos iba a aportar nada, que no era para nosotros y tras mucho desgaste pasa a ser algo que nos aporta, no materialmente, pero si moralmente y como personas; que acaba siendo tan personal para nosotros; que el desgaste es lo de menos al ver a la gente pasarlo bien.
Por eso trabajamos, por algo mejor, por darle a la gente lo que tanto le gusta y con lo que tanto disfruta.
Para que luego digan que los videojuegos sólo atontan el cerebro y crean violencia gratuita, no señor.
…sin tener un misero euro para ello.
Caprichosa por naturaleza, Mado ha decidido que quiere un kimono.
Pero no, para empezar ella no puede conformarse con uno de esos baratitos, que tienes que ponerte ropa debajo porque son transparentes, no.
Ella quiere un vintage, que tiene casi 50 años, de seda y que pesa más de dos kilos y medio.
No, no puede conformarse con los otros, que valen 20 euros, no, quiere ese furisode vintage que vale 115 euros al cambio (149 dólares)
Y, por supuesto, el kimono no va solo no.
Necesitas un obi.
Un obi, el gran problema porque nadie sabe como se ata un obi.
A Mado le gustan muchos obis, por ejemplo este vintage verde y negro o este otro rojo, con motivos geométricos, que va un poco más acorde con el kimono. Menos mal que no se ha enamorado de este otro dorado, es precioso si, pero vale 90 euros, así de regalo.
Luego, necesitas un obi-jime, para atar el propio obi. Así como unas sandalias geta y unos calcetines tabi
Ah, se me olvidaban los date-eri, que sirven para proteger el cuello o un juban, que es un como kimono interior de tela vaporosa, que sirve tanto como para proteger el cuello como para que el kimono no te de tanto calor.
En fin, que la fiesta sale por un pastón, pero ¿sabéis qué? A Mado le da igual, ella quiere un kimono, y si tiene que robar un banco (o a su hermano, o a su novio) para conseguirlo, lo va a hacer, porque ella es así de feliz.